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Solo busco *PUBLICADO*

Busco un comienzo que te atrape, que te enamodie, que te destruya  que haga que tengas que juntarte de a pedacitos entre los párrafos. Busco esa metáfora que no caiga en la anécdota, que no resulte del decante, o que no vocifere solo un final. Busco, entre otras cosas salir, no sé de dónde, pero salir. Busco verte amigo mío, abrazado a vos mismo de tanto amor por esa piba. También busco un sueño, pero por suerte tengo donde escribir. Busco, por ejemplo, flotar un rato o respirar un poco mas. Busco también dejar de pensarte, porque vino mi vecino a decirme que mi insomnio le está derrumbando la tapia. Y otra cosa que busco desde hace un tiempo es el hilo que una mis pensamientos porque no tengo de dónde atar mis ideas. Por último y aparte de todo esto busco encontrarte, pero para eso cierro los ojos. Si, busco mas cosas, pero perdí la lista donde las tenía, y a esta no quiero buscarla. Chau.

DominYo

Dibujé, dibujé comas y letras pinté puntos remarqué acentos y sentí soy pero en el mundo del delirio encuentro solo líneas y quiero que las borres.

Pozo pasado

Rojo atardecer suspira el muchacho introvertido el tiempo no pasará jamás ahora o nunca, morirás si no - Prefiero morir no puedo vivir ni siquiera soñar un poco.- Vida de espera suspira la próxima vez se conoce aunque solo piense saldrá.

Raspadura de juventud

Tengo la vida al frente respira tranquila tocamos narices ríe y me mira. - Ahora te entiendo - ¿De verdad? Susurra bajito palabras - No importa - No escucho Tengo la vida al frente solo debía abrir los ojos y reí y rió de nuevo. La besé, y sentí la vida pero ya no podré verla porque cerré los ojos para besarla. Pero elegí bien y solo por hoy un beso le di a la vida y yo que la tenía al frente mientras ella reía y yo solo veía.

17 del mundo *PUBLICADA*

Una vez quise ser como vos, pero escapo de la luz y sonrío desde lejos. Dejo las rimas en el buzón como me enseñó un raspón porque me importa mas saber que estás bien. Yo tengo una montaña ojalá vos tengas la tuya. Te la regalo, me protege de todo. Hace mucho que no nos vemos, -desde esa vez que el sol salió de noche-, me dirás. Suspiro, sonrisa y compañía,  siempre estaremos.

Árboles de plazas dan frutos matutinos

Soñaba, pensaba, reía y volvía a pensar. Me miraba, caía y dormía. Podría y debía, pero descubrí que ella lo mató. Suspira y no latió mas se desprende de la retina se quita su capa desnuda y frágil cayó mi alma. Sonetos de otro amor desencontrado maltrato mental nocturno un grito ahogado y sin cielo. Basta, el lunes la vuelvo a ver.

Menos 13

Ya no habla más, vacío completo. Ni lágrimas ni rosal, nada de eso. Triste brillo nace de su ser, y otra vez estupefacto. No responde, tibio como siempre como cama de amante.

Suburbios de noche

Podría ser atormentador lo que quiero decir o morbosamente excitante, no puedo definirlo ni esperarlo. Todo surge en un horario alrededor de las 5:30 cuando todos los cuerpos ya están fuera, las luces se han prendido y las calles inundadas. Nada de esto importa en si, solo quería decir que me encanta, me encanta verlos ahí, revolcándose respirando, abrazando, amándose  Es placentero encontrarlos al final solo soy un solitario espectador que espera su momento para quererlos hasta explotar, también morir con ellos como último acto y en sus vidas que tanto amo acariciar un sentimiento.

Raspón 370

A la vuelta de la esquina corre desde atrás sí, mira mas allá palabras a tiempo y siempre 4 Torres de cartón sube y baja ascensor de espejos con vista verde y corazón contrario Por última vez y cuando se te cante sigue dando mas siempre mas. // 2021 Años después vi que lo lograste. Gracias por no rendirte.

Raspón 1243

Al otro lado del cielo, un amigo corbata soñador,  difícil de encontrar. Un papel que se abre cada vez que se siente pero no es simplemente eso, claro está, de él sale como una cucharada de respuestas. Posiblemente lo vea como las mañanas llenas de calor y ahí está, ultimando ese libro, dándole la última pitada a ese sentimiento o fabulando amores que son ciertos. Y ese amigo sigue ahí, al otro lado del cielo cada vez mas cerca, cada vez mas alto y un poco mas cerca del techo. // 2021 Seguís sin tener techo sky the limit

Dolor

Sentir de carne, mandato humano. Enriedo plegarias a un sol naciente, pero sangro lamentos. Una mueca distinta no se hace presente, y el mundo que ya ha sido planeado me pide perdón por no estar listo. Aún recuerdo poesías de mañana y esto solo es un preludio del llanto. Misteriosa soledad se puede encontrar esa que te da la mano e hinca una lanza abajo del pecho te deja ahí, clavado en el piso, dibujando algo, que posiblemente sea alguno de los 40 solo con sangre pintas y pinceles de uñas,  el tintero tu herida. -Te permitiré escribir tanto como puedas te daré tanto aliento que no pararás cuando en un último derroche de rojo gritarás por mas vida solo estarán esos brazos de soledad que te servirán de bufanda entre tanto frio-. Qué pena el penitente, solo vomita llanto y palabras. Qué duerma o que despierte de este sueño.

Des-tierra

A doscientos de kilómetros de casa donde el horizonte es eterno, la humedad se adentra en los huesos y el brillo de la llanura palpita, se encuentran dos nubes que de vez en cuando dan sombra y otras veces lloran. No conocen la distancia ni sienten el olvido porque ellas siempre están en casa. Charlan con el cemento y cambian de forma para alegrar a las plantaciones. Pero son solo dos nubes y están solas por eso de vez en cuando dan sombra y otras veces lloran.

Congoja crepuscular

Unas gomitas un par de soles todos apilados  sobre la mesa en el jardín al fondo  una duda común entre amigos destroza los pequeños chocolates con una guitarra y la voz de un hombre afina placeres de bocas tristes y días nublados.

Fiebre de domingo por la tarde

No te preocupes si está nublado hoy el sol puede salir en la esquina, acá o en el infinito. ¿Vas a sonreír cuando lo veas en la vereda? Mirá que él te va a estar esperando, no hay mas árboles ni hojas que te lo oculten, hoy podés verlo, hoy podés.

Dolor de ciudad

El paisaje de la ciudad me inunda con rostros que desaparecen.  Me inserto en una rutina de olvidar caras al paso  mientras pido que solo una de ellas quede en mi memoria,  que perdure por los tiempos. ¿Cuántas veces nos habremos cruzado antes de conocernos? Esquivo los cordones,  líneas de baldosas y semáforos  -de nuevo siento esa necesidad de irme-.  Irme más allá,  lejos,  donde el sol no me alcance  o el viento no me despeine. Miro hacia la derecha y nada pasa,  giro a mi izquierda  solo veo malabaristas de maletines y ciclistas del tiempo  que solo buscan llegar rápido a la rutina. Decidí no pisar más acá,  irme al norte,  al sur,  a donde no sale el sol y pueda ver el atardecer todo el tiempo. ¿Nos reconoceremos en el horizonte?

Lluvia viajera

Cada gota es un poema para el desolado que ni aún corrompido se despide de sus sueños. Se traicionan como en viento  cambian de dirección sin motivo huyen y nadie las puede encontrar entre tantos paraguas entre tanta gente. El seco comienza el fin se miran a los ojos nada pendiente entre ellos. Sonrisa de por medio, el silencio. Las gotas caen por su cara -espero no esté llorando,                                            todo estaría perdido- En el subsuelo del bar calentamos al silencio con té. Un hombre de esos de traje está en la esquina apoyado en el farol nos da aviso y un barquito de papel nos guía a través del mundo.