Cueva 1876
-Mi casa- así me gusta presentarla cuando empiezo a endulzar las suturas descubriendo que de vez en cuando se puede ser más que el pupo. Si, mi casa, donde vivo desde hace milenios donde las dudas rebalsan por las ventanas y donde la compañía hoy son dos niños fantasmas -aunque creo que una es nena y viste jardinero-. Todavía /en realidad desde el inicio de los tiempos no he encerado el piso pero me quito con afán los pesares de mi espalda. Otra cosa más que contarte es que pegué una canción en el techo ...