Árboles de plazas dan frutos matutinos
Soñaba, pensaba, reía y volvía a pensar.
Me miraba, caía y dormía.
Podría y debía,
pero descubrí que ella lo mató.
Suspira y no latió mas
se desprende de la retina
se quita su capa
desnuda y frágil cayó mi alma.
Sonetos de otro amor desencontrado
maltrato mental nocturno
un grito ahogado
y sin cielo.
Basta,
el lunes la vuelvo a ver.
Me miraba, caía y dormía.
Podría y debía,
pero descubrí que ella lo mató.
Suspira y no latió mas
se desprende de la retina
se quita su capa
desnuda y frágil cayó mi alma.
Sonetos de otro amor desencontrado
maltrato mental nocturno
un grito ahogado
y sin cielo.
Basta,
el lunes la vuelvo a ver.