Grave edad

 ¿Alguna vez caíste profundo

tan profundo

que ya no había dónde caer?

Esperas rozar con algo que desacelere la caída,

también poder respirar tranquilo

-porque el bobo late como nunca-

y las lágrimas se elevan hacia arriba

como si tu pena fuera aún más liviana que tu ser.

Igual no tengas miedo

no te desesperes

no pierdas la vida que todavía podés tocar fondo


y allí te espero 

para ir a las nubes

porque algún día

en vez de caer 


volaremos.

Entradas populares de este blog

Camino por los aires

Agenda compartida *PUBLICADO*

Vol ando *PUBLICADO*