Lo que nos dejó el comienzo del otoño *PUBLICADO*
Los días de la vida:
se escriben con verde,
caminan con zapatos de cuero marrón,
saltan los charquitos de la vereda como si fueran rayuelas,
sueñan con nubes multicolores de azúcar,
almuerzan esperanzas de arroz para luego amasarlas a la siesta,
y se sorprenden cuando encuentras poemas en los bancos de las plazas
y ven a sus portadores entregarlos con la mitad de corazón que les queda.
Los días de la vida
son pocos,
pero aman
sin saber
que hay poetas
que creen que para querer
es preciso sufrir.
se escriben con verde,
caminan con zapatos de cuero marrón,
saltan los charquitos de la vereda como si fueran rayuelas,
sueñan con nubes multicolores de azúcar,
almuerzan esperanzas de arroz para luego amasarlas a la siesta,
y se sorprenden cuando encuentras poemas en los bancos de las plazas
y ven a sus portadores entregarlos con la mitad de corazón que les queda.
Los días de la vida
son pocos,
pero aman
sin saber
que hay poetas
que creen que para querer
es preciso sufrir.