Retorno
He vuelto.
Vuelvo del lugar
de los inviernos eternos,
donde la ausencia de sentimiento
me hacía olvidar hasta de lo que quería.
Podría arrepentirme
de haberme ido
o por haber permanecido un tiempo allí
pero me encontré con raspones en la cabeza.
En el momento que he vuelto,
dejé las historias
acomodadas por autor y por altura,
y a las banderas
me las até en la mochila
para llevarlas a todos lados.
Hoy,
que después de pasar agosto
canto una canción
donde el estribillo no se repite
y el final
no angustia.
Si, he vuelto
e imagino cómo
bajo una lluvia de flores
los jacarandá te dieron la bienvenida.
He vuelto,
y descubro
que la mejilla
por la que cayó un poema llovido
es tan suave
que me cuesta dejar de acariciarla.
Por último, he vuelto
y si creo que efectivamente lo he hecho
hoy podría escribirte un poema.