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Té de casa *PUBLICADO*

En esta casa popular existen sueños ordenados todos por fecha de nacimiento en un cajón del armario titulado -mañana-, de vez en cuando salen a pasear dan vueltas por las calles, se ensucian se agrandan tiemblan o sueñan. También existen sueños caducos olvidados, rotos o defraudados frustrados de su imposibilidad de solo ser, y cantan serenatas de caminos nocturnos que hacen a los sueños vivos esforzarse por salir mañana a la vereda. En esta casa popular, aparte de sueños, se pueden encontrar amigos ubicadas en la biblioteca de lo-que-somos y que escriben en sus cuerpos las intervenciones que hicieron en nuestra vida, escriben con abrazos para demostrar cuán profundo es/fue lo nuestro y no les tiembla el pulso para decirnos de vez en cuando: acá estamos. En esta casa popular habitan y existen muchas cosas que viven el cotidiano como último, una casa donde no sobran niños ni poetas, donde teoría se confunde con la práctica, donde el mundo no gira, da...

Ven ci dos

Desde que desperté -hace ya tres meses- pienso en dejar el sueño atrás, guardarlo en un bolsillo de recuerdos así poder retomarlo en otra velada, aunque dudo de hacerlo puede que guarde ese sueño solo por ser en realidad una pesadilla. Y recuerdo que antes de esta lluvia prometí que esa sería la última que la pasaría vacío, pero ahora tendría que mencionar que todavía no ha dejado de llover, que ha sido la lluvia más duradera de los últimos 50 años, que las inundaciones se han llevado hasta la esperanza de mi amigo, y que hoy esta historia parece escrita por Gabriel. La pregunta sobre el vacío se confirma cuando somos la respuesta pero no de esa persona. Mentiría si digo que esta noche no me siento mal, posiblemente sea porque dentro guardo algo que puede llamarse sueño, pesadilla, también vacío o lluvia, aunque simplemente creo que haya lo que haya hoy está vencido.

La primera y última tarde de febrero MALO QUE FANTASMA

Un espiral se dibuja en el margen de la hora -se siente como la libertad misma-. Resalta en momentos de indiferencia en conversaciones absurdas con personas que fueron trascendentes. Y la situación nos postula aquí medios-muertxs, medios-vivxs flotando en un sentimiento que no se espera que recorre nuestras venas con furia y dolor, un abrazo nunca dado, un abrazo nunca recibido el sueño de la identidad y la utopía de la vida ¿Dónde estás espiral, que las suturas no te encuentran?

Lo que nos dejó el comienzo del otoño *PUBLICADO*

Los días de la vida: se escriben con verde, caminan con zapatos de cuero marrón, saltan los charquitos de la vereda como si fueran rayuelas, sueñan con nubes multicolores de azúcar, almuerzan esperanzas de arroz para luego amasarlas a la siesta, y se sorprenden cuando encuentras poemas en los bancos de las plazas y ven a sus portadores entregarlos con la mitad de corazón que les queda. Los días de la vida son pocos, pero aman sin saber que hay poetas que creen que para querer es preciso sufrir.

Crecer en HD

El próximo acto sacarse de la cara las verdades que nos pesan, dando un respiro a la esperanza, que mañana tomamos un té robamos un par de sonrisas al día aunque el calor nos llene. Ese chico que hizo patria sueña con ver al Garrafa en billetes de cien pesos y por eso también lo quiero, -hay cosas que no entendemos pero entendemos a quienes las entienden- Caminando por la calle se encuentra tanta gente que pide lo mismo, y no hablan no dicen nada, pero están ahí pidiendo lo mismo que yo. Perdí algo en este camino, posiblemente la idea era tocar la guitarra hasta que se corten las cuerdas lamentablemente la policía lo hizo imposible, pero no solamente perdí las cuerdas, también perdí la idea que empezaba con mi amigo en la cabeza, seguía con la mano en el té y terminaba con gente en la calle haciendo patria.

Re-lleno

Las mañanas retoman el curso otra vez, empieza el camino. El año por ahora blanco nos encuentra vacíxs, pide llenar el silencio con vivencias, -estamos reorientando el barco-, probablemente podamos escribir algo que tenga sentido o por lo menos un final. Podría este escrito tornarse en poesía, podría también darte las imágenes más bonitas con palabras, robar un amanecer y otorgártelo con sutileza y nostalgia para terminar pidiendo un recuerdo para terminar sacándote una sonrisa, calmarte el alma, darte una caricia en tinta, pero no acá estamos al borde del terrorífico conflicto de no saber por qué dejamos la hoja escrita, simplemente no podemos parar de vomitar palabras al cielo pintarlas con las manos en las paredes de las calles -ahí también estamos, desafiando a la señora que nos dice qué es correcto-, y soñamos con algún día ver un acorde volar verlo pasar entre un laberinto de charlas y reposar como una hoja que decidió no hacerle más caso al viento -desde la ...

Incompleto

Me encontré conversando con una estrella y un árbol, y caí en la cuenta que quiero saber qué color le falta a este dibujo. Siempre otra pregunta por contestar -papelitos que se envuelven en mi bolsillo y pesan un tiempo largo-.                                             Los acordes que suenan/sueñan recuerdan que aunque sea un poco todxs tenemos música, de espera calurosa hoja limpia esperada de siesta sonrisa madera grito abrazo sol amarillo. Les grito a más de mil kilómetros que me separan de lo mas lindo de la vida -las personas que me rodean- que se me caen las ganas a mansalva, una ciudad oculta que por la cual vivir/construir ese mundo que queremos.                                             "Tocate el corazón y decime si no es cierto ...