Entradas

Re-Encuentro

Poco sabe mi amigo sobre cómo encontramos el camino pero sabe mucho de atardeceres entonces nos escribe con paciencia -todas las noches- para que por la mañana despertemos con letras escritas en las venas creando frases que parezcan verdades universales y con eso suspiramos respiramos y nos saturamos de tanto sentimiento, pretendemos quemar los libros arrancarnos cualquier desazón para entregarla en su honor darle una buena patada al corazón y arremeter hasta que las manos no tiemblen. Poco sabe este amigo de cuánto lo queremos a pesar de sus idas sin vuelta tiene un espacio -pura y exclusivamente- para denotarnos cualquier sentir y darnos en lo más profundo del ser. Te pido que dejes de escribir por un tiempo, que te dediques a mirar solo unas semanas a pensar, como todos los días, en una ciudad mejor porque a esto ya te lo he dicho, y aun así seguís pintando los sueños con palabras.

La Pandilla

Si el mundo me exigiera situarme     en una vida                        o en sólo medio tiempo                                          la respuesta cae de maduro. Los encuentro     buscando amores        cocinando sueños            abrazando el cielo y están ahí aunque yo vaya       -o vuelva- gire por el mundo      -y vuelva- hable                            -o me calle- y no vuelva. Pero es así tan simple como el avioncito de papel que vuela siendo libre y cae siéndolo aun más. Les pido que     ...

De vuelta

Debajo de una gran nube me encuentro viajando a contramano. Solo espero que el viento me guíe o sentirlo dividirse al rozar mis manos. Me pregunto qué es el cielo, cuando los ojos de esa muchacha se posan en mi sonrisa por ella y no hay más que nubes revueltas de azúcar acá. -Te cuento amigo porque hay una partecita de mi que se ilusiona cuando pasa esto del amor, dos margaritas al viento y la necesidad de un abrazo tuyo-. Intento definir la ilusión que me corroe con un par de oscuridades, y no hay más que eso. Nube, lluvia en la ventana, una pelicula -de vuelta- con un final feliz, y de fondo las luces de la ciudad que se olvidan. Amo poder escribirles, porque me acercan un pasito más a sus manos y me permiten tocarles el bobo con palabras hasta posiblemente hacerles llorar de tanto querer. Te espero, abajo de esta nube, en el patio de mi ser para tomarnos un té  quiero. Me extiendo y me existo en cada párrafo que le es...

Raspón anónimo II

No encontrarás aquí un poema entre mis dedos no habrá ni prosa. Tampoco encontrarás aquí una carta solo una excusa para vivirte con palabras. Un raspón más que sumo a los que siento luego de cruzarme mil veces con lo mismo                                                                sus vidas. Te encuentro      al cruzar la cañada      al caminar por las mañanas      al decir una verdad y empiezo a pensar qué es lo cierto, lo dado, lo dicho, lo real, lo soñado, lo escrito y la respuesta está en tu abrazo. Yo de vos acá estamos, vos de yo desde acá partimos dos dudas en el suelo, sin pisarnos sin olvidarnos solo eso.

Amor es

No daremos ni un paso atrás es que no sabemos qué es dar un paso atrás. Acá estamos sobreviviendo el pulso que acelera nuestros tiempos. Creemos que es tiempo de actuar -abrazarnos es-                         de pensar que                                  ir más allá                                       es posible y aunque nos toque en la oscuridad no daremos ni un paso atrás porque no sabemos qué es dar un paso atrás. -Tengo miedo de que en algún punto mi vida sea siempre así- Me dije y olvidé todos mis momentos              todas mis sonrisas                       mis sueños       ...

Al ser que le quepa

Recuerdo el momento en que encontré esto estaba tirado en la calle hacía calor y yo con la campera de mi viejo. Pensé en sacármela pero no podía ni puede nadie a esa la llevo donde vaya haga calor o frio. La llevo porque tenerla es abrazar a mi papá y a eso no me lo quita nadie. Sentí esto entre las manos y eran las de mi mamá que me enseñaban a pintar las tardes de verano  en el lugar donde había más luz            el lugar en el que estaba ella y a esas no me las quita nadie pero puedo enseñarte a despintar. Entre los hombros lo encontré y estaba mi hermana        la persona que no fui            a quien quiero acompañar             los juegos en la arena. A esos recuerdos, a esa hermana nadie podrá quitármelos. Recuerdo también que encontré esto entre mis pasos hacia donde avanzo                   ...

Un poema llovido *PUBLICADO*

Hoy me delizaré por el Suquía subiré al cielo  (más allá del faro) caeré por algún lugar de la ciudad  hasta encontrar una mejilla y con ternura poder decirle que la quiero.