Re-Encuentro
Poco sabe mi amigo sobre cómo encontramos el camino pero sabe mucho de atardeceres entonces nos escribe con paciencia -todas las noches- para que por la mañana despertemos con letras escritas en las venas creando frases que parezcan verdades universales y con eso suspiramos respiramos y nos saturamos de tanto sentimiento, pretendemos quemar los libros arrancarnos cualquier desazón para entregarla en su honor darle una buena patada al corazón y arremeter hasta que las manos no tiemblen. Poco sabe este amigo de cuánto lo queremos a pesar de sus idas sin vuelta tiene un espacio -pura y exclusivamente- para denotarnos cualquier sentir y darnos en lo más profundo del ser. Te pido que dejes de escribir por un tiempo, que te dediques a mirar solo unas semanas a pensar, como todos los días, en una ciudad mejor porque a esto ya te lo he dicho, y aun así seguís pintando los sueños con palabras.