Amigos *PUBLICADO*
Me preguntan si escribo
-hasta de una forma solemne-.
Pediría perdón,
pero nunca me sentí escritor.
Será que nunca fui tan bohemio.
Será que nunca fui un gran lector.
Será que siempre
me puse los mismos lentes
para ver el mundo,
los del cariño y amabilidad.
Y nunca, pero nunca,
me gustaron las palabras difíciles,
y exijo juicio para aquellos que...
¿Para qué hablar de esos?
Eso sí,
dedico día a día a amasar palabras,
hornearlas
con algún verbo que me encontré cruzando la Colón
y servirla todos los jueves
con la esperanza de esta semana
haber cocinado mejor
/para ellos
/para la gente del barrio
/para mis amigos de merienda
-para todos hay lugar-.
Y espero
algún día,
escribir algo tan rico
que les haga temblar las patas
o llorar de alegría
al probar bocado.
Ese día
descansaré tranquilo,
habré cocinado mí mejor poema.