Sin sentido
¿Qué me hace despertarme cada mañana y renovar mi confianza?
Quererles.
Despertarme y desear, antes que a mi mismo,
que tengan un gran día.
Qué hermoso que al amor nunca lo puedan privatizar
y los chetos, probablemente nunca lo entiendan.
Los pies embarrados,
la gaseosa en el cordón de la vereda,
la sonrisa de cada uno.
Qué belleza que a ese recuerdo
nunca pero nadie nunca podrá arrebatármelo.
Da fuerzas cuando el día se nubla
y mi corazón titubea.
Están
de las mil formas en que se pueda,
y aunque viva de ilusiones
se suman a cada empresa
en la cual me embarco
creyendo más que yo que lo puedo lograr.