Ama pola *PUBLICADO*
I
Recuerdo esos sábados por la mañana
llenos de certezas
como tu mirada, amigo.
No me he olvidado
de ese abrazo
y de esa guía.
No hay temporada en que no estés
cálido
como brasa de asado
de esos tantos que compartimos,
no hay duda en la cual no te tenga
para darme consejo,
no hay trazo,
no hay letra
en la cual no te plasme.
Cuando me toque tendremos mucho por charlar.
II
Te fuiste cuando no estaba.
Nos alejamos demasiado temprano.
No te recuerdo de otra forma que acomodando tu pelo
intentando gustarle a esa chica,
queriendo ser mejor.
Me contagiaste las ganas
de nunca perder,
la ignorancia de no saber qué es abandonar.
Me enseñaste a suspirar,
a soñar despierto,
a creer que podemos más.
Ojalá hubiera podido decirte esto
-recién me doy cuenta-.
Aquellas tardes de bici y pelota
quedarán siempre
en mi.
Gracias.