A mi gos
Mi página ya no está en blanco
están
ustedes
con sus risas
con sus insistencias
sus te quiero
sus abrazos
sueños
amores.
Quiero verles
porque sentirlos ya es
cotidiano.
Están anclados
en el medio de un lugar llamado
alma.
Son mi sombra
a donde vaya, conmigo
de día, de noche
son
poesía o muerte
y un par de mitos
mas,
son
los mates de mi vieja una mañana
de invierno,
son
el colectivo que me lleva a casa,
son
un barquito de papel
que busca el mar un día
lluvioso.
Toman el té
en el patio de mi ser
y sus vinos
se descorchan
-con mayor frecuencia-
en mis pedales.
Motor de vida
pistones de cambio
ayer eran niños
hoy
son
poemas de Gelman
canciones de Marilina
discursos del Che
y versos de Pizarnik
también un par de cosas mas
pero definirlos no es el caso
son mi
sentir y con eso me basta.
Quiero regalarles todo
-pero no sé qué es todo-
desterrarlos de todo acontecimiento
que les impida crecer
porque mas no sé si
puedo
y les doy mi vida
que aunque chata, gris y cagona
dará latidos por sus sueños.
Hay muchas otras cosas que podría
escribirles aquí
y otras que podría hacer
pero me remito
a agradecerles
hicieron
de mi
estas palabras que se escribieron hoy.